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Tres formas de llegar a su cristal

El acceso lo decide el edificio, no el catálogo. Vemos su fachada, miramos por dónde se llega y elegimos la vía que menos le interrumpe. Las tres las hacemos nosotros, así que nadie le va a recomendar la que más le conviene al proveedor. Y limpiamos cristal y aluminio, que es lo que hace que la limpieza dure.

Pértiga de fibra de carbono

Es la vía que usamos siempre que se puede, y llega hasta 20 metros desde el suelo: unas seis o siete plantas. El operario no se separa del suelo en ningún momento.

Eso cambia mucho más de lo que parece. No hay que montar andamio, no hay que traer plataforma, no hay que cortar una acera ni pedir permiso para ocupar la vía pública, y no hay que cerrarle a usted la entrada durante días. Se llega, se limpia y se va.

La pértiga sube agua pura hasta el cristal. No se frota con trapo ni se pasa una goma: el cristal se aclara y se deja secar solo, que es lo que evita las marcas.

Hasta 20 metros · sin montar nada

Operario de Brillaval limpiando con pértiga la fachada curva de cristal del edificio de Blumaq.

Maquinaria elevadora

Cuando el paño está por encima de los 20 metros, o cuando hay un voladizo, una marquesina o una cubierta que impide llegar desde el suelo, entra la plataforma elevadora.

Aquí lo que marca la diferencia es la planificación. Antes de ir miramos dónde se puede estacionar la máquina, por dónde entra, qué superficie pisa y en qué horario molesta menos. Lo peor de una plataforma no es el trabajo: es aparecer sin avisar y bloquearle el acceso a media mañana.

El agua es la misma que con pértiga. Cambia la forma de llegar, no el acabado.

Gran altura · emplazamiento planificado

Plataforma elevadora de tijera con la lona de Brillaval, trabajando sobre la fachada del Palau de la Música de València.

Trabajos verticales

Hay fachadas a las que no se llega ni desde el suelo ni con máquina: patios interiores, torres, edificios sin espacio alrededor para estacionar nada. Ahí se trabaja descolgado desde la cubierta.

Es la vía más exigente y la que más papeleo lleva detrás. Personal certificado en trabajos verticales y en prevención de riesgos laborales, permisos en regla antes de pisar el edificio, y seguro de responsabilidad civil que cubre el trabajo y cubre su edificio.

Si su finca nunca ha tenido a nadie colgado de la fachada, es normal que le dé respeto. Lo vemos antes, le explicamos cómo se ancla y qué se toca, y usted decide.

Sin límite de altura · personal certificado

cubierta trabajo

Cristal y aluminio, no solo cristal

En una fachada grande el cristal casi nunca va solo: va enmarcado en perfilería de aluminio. Y ahí está el detalle que casi nadie tiene en cuenta al pedir precio.

Si se limpia el cristal y se deja el aluminio sucio, esa suciedad acaba cayendo al cristal. Basta la primera lluvia, o el rocío de una noche, para que la mugre del perfil baje al paño que se acaba de limpiar. El cristal se mancha enseguida, y encima con churretes que se ven más que la suciedad que había antes.

Por eso limpiamos las dos cosas a la vez. No es un extra para inflar el presupuesto: es lo que hace que la limpieza dure.

Y hay una segunda razón, a más largo plazo: el aluminio limpio se conserva mejor. La suciedad que se queda años encima del perfil no se va sola.

Se limpia con el cristal, en la misma visita

Fachada de cristal y aluminio de Chapas Norte, con los perfiles y los paños limpios tras la limpieza de ambos.

Agua pura a 0 ppm: el acabado

Da igual por dónde lleguemos, el agua es siempre la misma. Y aquí está lo que de verdad nos separa del resto.

Muchas empresas anuncian «agua pura» y trabajan con agua osmotizada, que todavía arrastra minerales disueltos. Al secarse, esos minerales se quedan en el cristal: son las manchas y los cercos que aparecen al día siguiente, cuando ya no hay nadie para verlos.

Brillaval limpia a 0 ppm, que quiere decir cero partículas disueltas. El agua se evapora y no deja nada detrás, así que el cristal seca solo y seca limpio. Fuimos la primera empresa de Valencia en trabajar así.

  • Sin cal y sin cercos al secar
  • Sin productos químicos: nada que caiga a la fachada, al toldo ni a la terraza
  • El cristal aguanta limpio más tiempo entre visitas
Detalle del vidrio de la cubierta del Palau de la Música de València limpio, sin cercos ni restos de cal.

¿No sabe cuál le toca?

Normal: lo decide el acceso que tenga el edificio, no la altura sola. Mándenos una foto de la fachada por WhatsApp y le decimos qué vía usaríamos y cuánto cuesta.

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